Con el presente texto, aunque ostenta el subtítulo de Diccionario, mas que pretensiones lexicográficas, se busca socializar una herramienta pedagógica, de comunicación y comprensión de subculturas marginadas y estigmatizadas socialmente, desarrollada en primera instancia durante la fase de investigación y realización del Video-Argumental “Marcando Calavera” y  revisada y ampliada, en el transcurso de su socialización.

 

Este proyecto se inició en 1.993 con una investigación sociolingüística que se adelantó con jóvenes integrantes de los diferentes parches (pandillas) de la comuna 7 de Popayán, ubicada al sur-occidente de la ciudad e integrada por los barrios El Retiro, Tomás Cipriano de Mosquera, El Mirador, Solidaridad, 31 de Marzo, Los Campos, Chapinero, Las Vegas, Las Brisas, entre otros, en su mayoría nuevos barrios surgidos después del terremoto de 1.983.

 

En estos parches encontramos jóvenes con prácticas muy heterogéneas centrando nuestro interés por aquellos que presentaban una conducta diferente,  de rebeldía y rechazo a las normas socialmente aceptadas: pandilleros, delincuentes, consumidores habituales de sustancias psicoactivas y en menor grado metaleros, satánicos y homosexuales. Todas estas prácticas subculturales generalmente han sido vistas y analizadas desde la institucionalidad, el centro hegemónico, el orden legítimo o como se le quiera denominar a la cultura dominante; marginando y estigmatizando a sus practicantes con calificativos como seres anormales, patológicos, indeseables, de conducta desviada.

 

Nuestro principal interés radicaba en estudiar, como sujetos históricos-sociales productores de cultura y a través de su lenguaje[1], a los parches de la comuna siete de Popayán y conocer y valorar a los jóvenes vinculados con prácticas estigmatizadas, para representarlos de la manera más auténtica posible primero en un texto estético, un guión literario y posteriormente en un texto audiovisual.

 

Emprender una tarea de este tipo requería despojarnos de los prejuicios propios, para reconocer en el otro todas sus potencialidades, estudiarlo y valorarlo desde su propia perspectiva, sus códigos, sus valores, su ética, su situación social, económica y cultural, su forma de ver y articularse con el mundo.

 

En el inicio de este proyecto se contó con la participación de un grupo constante de veinte (20) jóvenes, otro flotante de cuarenta y cinco (45) con edades entre los 8 y los 24 años de edad, que presentaban características generales comunes: eran jóvenes pertenecientes a las pandillas juveniles del sector, con problemas de drogadicción, vinculados a acciones delictivas y vandálicas, provenientes en su mayoría de familias disfuncionales, con carencias de afecto y con grandes sentimientos de soledad, sin oportunidades de estudio o trabajo, sin ideales que signifiquen un proyecto de vida y sin una actividad que contribuya a una utilización productiva de su tiempo libre.

 

Desde las primeras secciones o charlas que se realizaron con los jóvenes quedó de manifiesto la enorme brecha que nos separaba: El lenguaje.

 

Su jerga o argot les permitía esquivar nuestras inquietudes, disimular sus verdaderas preocupaciones e incluso confundirnos. Este hermetismo en que los sumía su lenguaje les daba una sensación de seguridad y cohesión como grupo, mientras que a nosotros nos excluía, haciéndonos sentir ajenos al Parche. Propusimos entonces la realización de un glosario que allanara el camino. Si queríamos trabajar juntos era necesario que por lo menos nos entendiéramos. El proceso de identificación de cada término, su significado, sus sinónimos y antónimos facilitó nuestra integración.

 

Los datos recogidos para la redacción del guión El Parche[2] (base para la realización del Video Argumental  “Marcando Calavera”) y las voces, significados y testimonios que conformaron el primer glosario se obtuvieron de manera directa de los informantes utilizando defierentes instrumentos y metodologías, complementadas entre sí, con una se buscaba resolver o suplir las carencias de otra: Entrevistas cualitativas y estructuradas, inicialmente tomando nota en una libreta y posteriormente –cuando ya se tenía más confianza- registrándolas en sistemas de audio y video; observación participante de su vida cotidiana, sus relaciones y sus prácticas, se hizo particular énfasis  en el método biográfico, las historias de vida, como estrategia que nos permitiera adentrarnos en su subjetividad y así considerar y valorar a nuestros informantes desde su propia perspectiva ideológica, a través de la forma como verbalizaban sus experiencias, su ética, su pensamiento, sus actitudes, sus imaginarios, su visión de mundo. Igualmente se adelantaron encuestas y talleres. 

 

Se realizaron cuatro tipos básicos de talleres con el grupo de trabajo, persiguiendo unos objetivos definidos:

 

Reconocimiento y sistematización de su propio lenguaje, su argot, código cerrado que les sirve para la comunicación e identificación como miembros de un determinado sector social (el parche), mediante la escritura de las palabras y expresiones comúnmente utilizadas por ellos. Esta actividad permitió que mientras ellos reconocían su lenguaje y se divertían encontrando los diferentes sinónimos que utilizaban para determinados términos como policía, marihuana, amigo, etc., nosotros conociéramos su cotidianidad, sus experiencias y expectativas de vida, sus ilusiones y frustraciones, su sentido del humor, su relación con los amigos, su medio familiar y su ubicación dentro de la comunidad, conocer como se ven así mismos y como ven a los demás, conocer sus valores, su ética, el significado que tiene para ellos el amor, la amistad, la vida, la muerte, la familia, la iglesia o el estado.

 

Talleres de expresión corporal, improvisación, teatro, pintura y creación de historias. Se trabajaba contando anécdotas que les habían ocurrido a ellos o a sus amigos, escribiéndolas, pintándolas, poniéndolas en escena o improvisando pequeños socio- dramas. Se jugaba igualmente al periodismo: uno de ellos hacía de reportero y preguntaba cosas que los demás respondían.

 

Acercamiento y sensibilización de los jóvenes en torno a los medios audiovisuales, en especial el cine y la televisión, para ello se trabajó en la observación, lectura y análisis de películas afines con su problemática. Se adelantaron igualmente talleres sobre manejo y expresión a través de la cámara de video, muchas de las imágenes recogidas durante este proceso y que aparecen en el documental “Así se hizo Marcando Calavera”, fueron grabadas por ellos.

 

Guionismo: Taller realizado sólo con tres jóvenes, los más interesados en la representación de su propia historia con el objetivo de realizar una escaleta, que permitiera la posterior realización de un guión literario que no fuera sólo el resultado de una mirada externa hacia ellos, sino, en lo posible, capacitarlos para permitir su autorrepresentación y que el guión fuera narrado desde su propia perspectiva. 

 

[1] “El lenguaje no consiste en las oraciones, consiste en el texto o en el discurso: el intercambio de significado en contextos interpersonales de uno u otro tipo. Los contextos en que se intercambian significados no están desprovistos de valor social. Un contexto verbal es en sí una construcción semiótica, con una forma (derivada de la cultura) que capacita a los participantes para predecir características del registro prevaleciente y, por tanto, para comprenderse los unos a los otros a medida que siguen adelante.

Pero esos participantes hacen más que comprenderse los unos a los otros, en el sentido de intercambiar información y bienes y servicios mediante la interacción dinámica de funciones del habla. Mediante sus actos cotidianos de significación, la gente representa la estructura social, afirmando sus propias posiciones y sus propios papeles, lo mismo que estableciendo y transmitiendo los sistemas comunes de valor y de conocimiento”.  HALLIDAY, M.A.K. El lenguaje como semiótica social. Fondo de Cultura Económica. Bogotá, 1994.

[2] El guión El Parche, constituye la parte práctica de la tesis de grado de María Stella Fernández y Nelson Freddy Osorio, Guionismo Teoría y Praxis. Unicauca. 1.999. Como un anexo en la tesis se incluyó un glosario con 1.200 términos base para el presente Diccionario.


La investigación sociolingüística, los textos, fotografías y videos de este trabajo,

 son propiedad del Proyecto El Parche. N.F. OSORIO - M.S.FERNANDEZ - FUNDEFILMS.

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Derechos Reservados, Popayán, Colombia, 1.996 - 2.002